La
ciudad de Zamora cuenta actualmente con 65.575 habitantes (INE, 2003).
Se encuentra situada en un alto que permite contemplar el paso del río
Duero. Los vaceos fueron el pueblo prerromano que habitó estas
tierras. También se asentaron aquí cartagineses y romanos.
La antigua población romana conocida con el nombre de Ocelo Duri
("Ojo del Duero") fue un cruce estratégico de
la Vía de la Plata, antigua calzada romana desde Mérida
hasta Astorga. Al hecho de que esta calzada fuera "de piedra"
(en árabe Bal ´latta) se debe por deformación
su nombre "Plata". Esta calzada fue la única vía
de comunicación del oeste de la península. El célebre
guerrillero Viriato conocido como "terror romanorum"
nacería según la leyenda en Sayago (concretamente en Torrefrades,
según algunos autores). La ciudad dedica un monumento a su memoria.
En
la Edad Media, durante la Reconquista, Zamora fue línea fronteriza
entre moros y cristianos. Reconquistada por los cristianos, se inicia
la repoblación y la construcción de murallas e iglesias.
Fernando I la llamó "la bien cercada" y a su muerte
con el reparto de su reino legó la ciudad a su hija Dña
Urraca. Con esta reina Zamora tuvo su época de mayor esplendor.
Su hermano Sancho II quiso arrebatársela sometiendo a los zamoranos
a un largo asedio. Así surgió la famosa frase "No
se ganó Zamora en una hora" De este episodio se conserva
el conocido "Portillo de la Traición", puerta de la
muralla por la que entró a la ciudad Bellido Dolfos después
de apuñalar por la espalda a Sancho II.
Como signos distintivos de la ciudad, podemos destacar su bello puente
románico (S. XII-XIII, aunque ha sufrido sucesivas reformas hasta
el S. XX).y su muralla, asentada en la margen derecha del Duero sobre
roca, las famosas peñas de Santa Marta, "peñas tajadas".
Este es el primer cerco amurallado de los tres que tuvo la ciudad.
Y por supuesto, sus más de veinte iglesias románicas,
la mayoría bien conservadas y abiertas al culto. El elevado número
de monumentos románicos hace que , en justicia, se pueda denominar
a la ciudad de Zamora como JOYA DEL ROMÁNICO.
Posee una serie de edificios civiles de gran valor: el Palacio de los
Momos, el Parador de Turismo (antiguo palacio de los Condes de Alba
y Aliste del S. XV), el Palacio del Cordón (S. XVI), el Hospital
de la Encarnación (fundado en el primer tercio del S. XVII y
actualmente sede de la Diputación Provincial).
Entre los museos cabe destacar el Museo de Zamora que forma parte del
Palacio del Cordón o Puñoenrostro, sobre todo dedicado
a piezas arqueológicas. Sus arquitectos Tuñón y
Mansilla han logrado integrar un museo modernísimo en este palacio
del S XVI. El Museo Etnográfico de Castilla y León es
un edificio moderno muy bien integrado en el casco antiguo de la ciudad.
Mención
especial merece el Museo de Semana Santa con numerosos pasos en su interior,
destacando los del imaginero zamorano Ramón Álvarez y
los de Mariano Benlliure. La Semana Santa zamorana está declarada
de "Interés Turístico Internacional".
Zamora posee una serie de conventos y monasterios, de entre ellos queremos
destacar el Monasterio de San Francisco, pasando el puente románico.
Monasterio que estaba en ruinas y del que sólo se conservaba
el testero del S. XIV. Los restos que se conservan de lo que fue la
capilla son obra de Gil de Hontañón. El arquitecto Manuel
de Casas, a base de materiales como acero corten y cristaleras, ha conseguido
un edificio originalísimo en el que se conjugan los elementos
y materiales más lejanos en el tiempo y se produce un resultado
totalmente armonioso. Actualmente es sede de la Fundación hispanolusa
"Rei Afonso Henriques".
En la plaza Mayor se encuentra el Ayuntamiento Nuevo y enfrente el Ayuntamiento
Viejo mandado construir por los Reyes Católicos en el S. XV.
En su lateral comienza la calle de Balborraz (Premio Europa Nostra)
que, en pronunciada pendiente llega al barrio de la antigua judería.
También en la Plaza Mayor está la iglesia de San Juan
de Puerta Nueva coronada con la veleta del Peromato, uno de los símbolos
de la ciudad.
Por la ciudad podemos observar edificios modernistas (modernismo pobre)
recién rehabilitados.
Como vista panorámica del Duero destacaremos el Mirador del Troncoso
situado justo encima de las peñas de Santa Marta.
En los últimos años y sobretodo a raíz de la edición
de las "Edades del Hombre" (2001) se han ido realizando una
serie de renovaciones urbanas y mejoras para conservar un casco histórico
de gran interés.
Un paseo por Zamora, al igual que nos ocurre con otras ciudades de Castilla
y León, nos acerca al espíritu y al ambiente de un tiempo
pasado gracias a su importante patrimonio artístico y a la preocupación
de los zamoranos por su conservación.