Sufrió
numerosas reformas a lo largo de los siglos.
Probablemente en el S XIV se unificarían las tres naves de las
que constó inicialmente para formar un único recinto.
Conserva sus tres ábsides cuadrados.
En el exterior destaca su cabecera. En el muro sur se conserva la única
puerta primitiva, a su lado se empotraron varias piedras con relieves
cincelados.
La puerta principal fue reconstruida en el S.XVIII.
En el interior se reconocen las distintas reformas que ha sufrido el
edificio.